
Despertar de madrugada con sensación de falta de aire, o notar que tu descanso nunca es suficiente sin importar cuántas horas duermas, son señales que no deberían normalizarse. Si te ha pasado, un examen del sueño puede ayudarte a identificar si hay algo alterando tu respiración mientras duermes.
Dormir y no poder respirar tiene causas concretas y, en muchos casos, tratamiento efectivo. Conocerlas es el primer paso. En las siguientes secciones encontrarás una explicación clara de por qué ocurre y qué puedes hacer al respecto.
¿Por qué la respiración se altera cuando dormimos?
Durante el sueño, los músculos del cuerpo se relajan, incluyendo los de la garganta y las vías respiratorias superiores. Según la Cleveland Clinic, en condiciones normales esto no interfiere con la respiración; el problema surge cuando esa relajación es excesiva o existe alguna obstrucción en la vía aérea.
Cuando el nivel de oxígeno en sangre cae, el cerebro activa una respuesta de alerta para restablecer la respiración. Según el NIH, ese ciclo puede repetirse varias veces por hora durante toda la noche, sin que la persona lo recuerde al día siguiente. El resultado es un sueño fragmentado que no cumple su función restauradora.
Eso puede traducirse en microdespertares, ronquidos intensos o esa sensación brusca de ahogo que te saca del sueño sin que entiendas bien qué pasó.
Apnea del sueño: la causa más frecuente
La apnea del sueño es una condición en la que la persona deja de respirar mientras duerme, ya sea porque los músculos de la garganta se relajan obstruyendo la vía aérea (apnea obstructiva) o porque el cerebro no envía correctamente las señales para mantener la respiración (apnea central).
Una apnea se define como una pausa en la respiración de al menos 10 segundos, y puede ocurrir hasta 60 veces por hora. Durante esas pausas, el cerebro, el corazón y otros órganos no reciben suficiente oxígeno.
En Perú, según datos del Ministerio de Salud, 1 de cada 3 a 4 adultos tiene dificultades de sueño. El subdiagnóstico de apnea es alto: muchas personas atribuyen el cansancio crónico o los ronquidos al estrés o al trabajo sin considerar que puede haber una causa respiratoria de fondo.
En consulta, es frecuente que los pacientes lleguen sin saber que dejan de respirar mientras duermen. En muchos casos, son sus parejas quienes lo notan primero: escuchan ronquidos fuertes que de pronto se interrumpen, seguidos de un jadeo o silencio prolongado.
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Otras causas de dificultad respiratoria nocturna
La apnea no es la única explicación. Existe también una condición conocida como disnea paroxística nocturna (DPN), en la que la persona se despierta repentinamente durante la noche sintiendo falta de aliento. Suele estar asociada a problemas cardíacos o pulmonares, como insuficiencia cardíaca o EPOC, y requiere evaluación médica. Una señal de alerta es necesitar varias almohadas para respirar con comodidad al acostarse.
Más allá de esas condiciones, hay otras causas frecuentes:
Congestión nasal crónica y rinitis alérgica:
La rinitis, frecuente en ciudades con contaminación como Lima, puede causar obstrucción nasal nocturna incluso en personas que durante el día no presentan síntomas evidentes. Al acostarse, la mucosa nasal tiende a inflamarse más.
Reflujo gastroesofágico (ERGE):

El ácido estomacal puede irritar la laringe y la tráquea durante la noche, generando una sensación de ahogo. Es más común en personas que cenan tarde o tienen sobrepeso.
Ansiedad nocturna:
La hiperventilación asociada a estados de ansiedad puede provocar que al dormir sientas que no puedes respirar, incluso sin que exista una causa física directa. El sistema nervioso autónomo altera el ritmo respiratorio de forma involuntaria.
Posición al dormir:
Dormir boca arriba puede empeorar la apnea del sueño porque favorece el colapso de los tejidos blandos de la garganta hacia la vía aérea, aumentando tanto los ronquidos como las pausas respiratorias.
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Señales que justifican una consulta médica
Muchas personas no identifican que tienen dificultad para respirar durante el sueño porque lo atribuyen al estrés, al cansancio o a hábitos cotidianos. Sin embargo, hay señales concretas que no deben ignorarse:
- Te despiertas varias veces por noche con sensación de ahogo o falta de aire.
- Tu pareja o familiar ha notado que dejas de respirar por momentos mientras duermes.
- Roncas de forma intensa y persistente, incluso sin estar resfriado.
- Amaneces con dolor de cabeza, boca seca o sensación de no haber descansado.
- Sientes somnolencia excesiva durante el día, incluso después de dormir varias horas.
- Necesitas dormir con varias almohadas o casi sentado para respirar con comodidad.
Si estas señales se repiten semana tras semana, ya no es algo que deba normalizarse.
¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de los trastornos respiratorios del sueño se realiza mediante estudios especializados. El más completo es la polisomnografía, que registra simultáneamente la actividad cerebral, el flujo de aire, los niveles de oxígeno en sangre y los movimientos corporales durante el sueño.
Un estudio del sueño puede realizarse en un centro especializado o en casa, y determina con qué frecuencia se detiene o se reduce el flujo de aire a los pulmones durante el sueño, así como los niveles de oxígeno en sangre.
Que al dormir sientas que te cuesta respirar con normalidad no es algo menor. Puede tratarse de apnea del sueño, disnea paroxística nocturna, obstrucción nasal crónica, reflujo o ansiedad. En todos los casos, el punto de partida es el mismo: un diagnóstico preciso.
En Somnium Perú contamos con especialistas en medicina del sueño y tecnología de última generación para diagnosticar y tratar tus problemas de descanso. Si crees que podrías padecer alguno de estos trastornos, contáctanos o escríbenos a nuestro Whatsapp y programa tu evaluación médica.
Revisado por el Dr. Omar Gonzales, Otorrinolaringólogo especializado en medicina del sueño. CMP: O37321 / RNE: 018065
Magister-Doctor en Medicina. Especialista en Otorrinolaringología. Estudios de Subespecialidad en Otoneurología y Medicina del Sueño (ESPAÑA). Diplomado en Medicina del Sueño. Pasantía en Cirugía plástica facial y estética (Brasil-Chile).
La información presentada tiene fines informativos y no reemplaza la evaluación de un profesional de la salud.